Un punto, o menos
La segunda vuelta presidencial colombiana del 21 de junio de 2026 terminó tan cerca como anticipaban los datos de transferencia: con un margen inferior a un punto porcentual. Con el 99,99 por ciento de las mesas informadas en el conteo preliminar de la Registraduría Nacional del Estado Civil, Abelardo De la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, obtuvo 12.959.542 votos (49,66 por ciento) frente a 12.708.712 (48,70 por ciento) de Iván Cepeda, del Pacto Histórico. La diferencia, de unos 250.000 votos y 0,96 puntos porcentuales, es muy inferior a la que pronosticaban las encuestas y convierte a esta en la segunda vuelta más estrecha desde que Colombia incorporó el balotaje en la Constitución de 1991.
El ganador del preconteo asumirá el 7 de agosto. El elegido gobernará el periodo 2026-2030 en sucesión de Gustavo Petro, quien votó por última vez como jefe de Estado y dijo que no permanecerá “ni un segundo más” en el cargo tras la posesión.
Dos lecturas del mismo número
El cierre de la jornada dejó dos relatos sobre la misma cifra, y conviene separarlos.
De la Espriella se declaró presidente electo, cambió su descripción en X a “Presidente electo de Colombia” y aseguró que gobernará “para todos los colombianos, incluso para quienes no votaron” por él. Afirmó además que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo llamó para reconocer su triunfo, y que recibió saludos del jefe de gabinete de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y de los mandatarios Daniel Noboa, Javier Milei y Pablo Kast.Del otro lado, el reconocimiento quedó en suspenso. Cepeda dijo ante sus seguidores que admite el preconteo “como un dato que es aún no oficial ni vinculante” y que esperará el resultado del escrutinio para pronunciarse de manera definitiva. El presidente Petro, minutos antes de que se completara el preconteo, escribió en X que el sistema estaba cargando formularios E-14 sin la firma de los jurados y pidió que esas mesas se revisaran.
La distinción no es retórica. El preconteo es un mecanismo informativo que se alimenta de los datos transmitidos desde las mesas; el resultado con efecto jurídico lo produce el escrutinio que adelantan las comisiones escrutadoras a partir de los formularios E-14. Las dos lecturas suelen coincidir en la tendencia, pero solo la segunda proclama al presidente. Por eso caben a la vez dos afirmaciones ciertas: que los números del preconteo son, en palabras de varios analistas citados por CNN, “claros y difícilmente reversibles”, y que la autoridad que proclama todavía no se ha pronunciado.
El escrutinio que falta
El proceso vinculante seguía abierto al cierre de esta nota. La campaña de Cepeda radicó cerca de 57.000 reclamaciones ante las comisiones escrutadoras, mientras el comando de De la Espriella llamó a sus seguidores a “defender” los resultados del preconteo. La Misión de Observación Electoral, por voz de su directora Alejandra Barrios, advirtió sobre reportes de “posibles conductas que podrían comprometer la neutralidad” de algunos jurados de votación. El registrador nacional, Hernán Penagos, presentó el balance de la jornada y agradeció a los jurados por su labor, en una elección que las autoridades describieron como masiva.
A ese cuadro se sumó una actuación disciplinaria. La Procuraduría abrió una investigación contra el exalcalde de Medellín Daniel Quintero por su presunta participación indebida en política durante la campaña.
De dónde viene el resultado
El balotaje confirmó y estrechó la tendencia de la primera vuelta. El 31 de mayo, De la Espriella había encabezado con 43,74 por ciento (10.361.413 votos) frente al 40,90 por ciento de Cepeda (9.688.245), una diferencia de 673.168 sufragios. En tres semanas, Cepeda recortó cerca de dos terceras partes de esa brecha sin llegar a superarla.
El voto en el exterior volvió a inclinar la balanza hacia la derecha. Estados Unidos concentró el mayor número de colombianos habilitados fuera del país —454.262 personas, por encima de España y Venezuela—, y la participación en el exterior creció alrededor de 18 por ciento frente a la primera vuelta, según la Registraduría. En el conjunto de los consulados, De la Espriella se impuso con cerca del 63,8 por ciento. El politólogo Yann Basset, de la Universidad del Rosario, atribuyó esa ventaja a la presencia de empresarios y personas de negocios con mayor afinidad por el programa del candidato de derecha, también empresario. En contraste, Cepeda ganó con holgura en departamentos de la periferia como Chocó, donde alcanzó más del 81 por ciento.
Quiénes son
De la Espriella, de 47 años, es abogado y empresario, fundador de una firma con sedes en Colombia y Miami, y tiene triple nacionalidad colombiana, estadounidense e italiana. Se presentó como candidato independiente de derecha bajo el movimiento Defensores de la Patria y construyó su campaña alrededor de la seguridad, el combate a las organizaciones criminales y la reducción del tamaño del Estado. Cepeda, de 63 años, es filósofo y senador reelegido en tres ocasiones, hijo del dirigente de la Unión Patriótica Manuel Cepeda Vargas, asesinado en 1994; su trayectoria política giró en torno a los derechos humanos y los diálogos de paz. Su candidatura, respaldada por el sector que apoya al gobierno de Petro, se centró en la reducción de la desigualdad y la continuidad de iniciativas del mandato actual.Lo que queda por verse
La aritmética del preconteo apunta en una dirección; la proclamación formal corresponde a otra instancia y a otro tiempo. Hasta que el escrutinio cierre y las comisiones proclamen, el dato firme convive con las reclamaciones pendientes. Dos cosas pueden sostenerse sin contradicción: que un giro que revierta una diferencia de 0,96 puntos sería excepcional en la historia electoral reciente del país, y que el procedimiento que la Constitución reconoce como vinculante aún no había concluido. La transición hacia el 7 de agosto se medirá, en buena parte, por cómo se resuelva esa distancia entre el conteo informativo y el escrutinio oficial.