La acción
El 2 de junio de 2026, Washington trasladó su presión sobre Irán a un terreno nuevo: las casas de cambio de criptoactivos. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro de Estados Unidos designó a Nobitex —la mayor plataforma cripto iraní— junto con Wallex, Bitpin y Ramzinex, dentro de la campaña Economic Fury, e invocó las órdenes ejecutivas 13224, sobre financiación del terrorismo, y 13902, sobre el sector financiero iraní. Según el comunicado del Tesoro, Nobitex procesó más del 50 por ciento de todas las entradas de criptoactivos a Irán en 2025, Wallex el 12 por ciento y Bitpin el 10 por ciento, mientras Ramzinex había movido más de 2.450 millones de dólares.
La designación bajó al nivel de las personas. La OFAC incluyó en la lista al presidente y cofundador de Nobitex, Amir Hossein Rad, al actual director ejecutivo, Seyed Ali Khoee, y a otros fundadores a los que describió como miembros de la familia Kharrazi, cercana al entorno del liderazgo supremo iraní. El Tesoro afirmó que Nobitex facilitó transacciones vinculadas a la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y a operadores de ransomware afiliados a ella, y que ayudó a mover activos fuera del país durante los apagones de internet posteriores al inicio de las operaciones de combate estadounidenses en Irán.
La tubería de stablecoins
El núcleo de la acusación no es genérico: es una cañería concreta de moneda estable. El Tesoro sostuvo que Nobitex ayudó al Banco Central de Irán a acceder a cientos de millones de dólares en stablecoins para sostener el valor en caída del rial. La firma de analítica de cadena Elliptic calculó que, hacia enero de 2026, el Banco Central de Irán había adquirido al menos 507 millones de dólares en USDT, en su mayoría enrutados a través de Nobitex y vendidos por riales.
Esa tesis tenía un antecedente documentado a nivel de billetera. En una acción de abril de 2026, la OFAC congeló dos billeteras asociadas al Banco Central de Irán que contenían cerca de 344,2 millones de dólares en USDT. TRM Labs determinó que esas billeteras habían recibido alrededor de 370 millones de dólares en cerca de mil transacciones desde marzo de 2021. El emisor de la stablecoin queda en una posición incómoda sin estar sancionado: Tether no fue designado, pero el USDT está en el centro de la tubería que la OFAC describió, y la compañía ha congelado billeteras en el pasado en respuesta a órdenes estadounidenses.
Seguir el dinero, y contar bien las cifras
La campaña se presenta con un eslogan —“seguir el dinero”— que conviene examinar con la calculadora en la mano. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que su departamento había incautado alrededor de 1.000 millones de dólares en criptoactivos de casas de cambio y billeteras iraníes desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Israel. El propio anuncio del 2 de junio, sin embargo, volvió a una estimación cercana a los 500 millones de dólares en activos bloqueados vinculados al régimen, según reseñaron varios análisis del sector.
La diferencia no es un detalle contable. Incautar, bloquear, congelar e identificar no son la misma operación: un activo identificado en la cadena no está necesariamente bajo control de una autoridad, y una billetera congelada no equivale a fondos efectivamente recuperados. Analistas citados por la prensa especializada subrayaron que las cifras de cripto incautada exigen un manejo cuidadoso precisamente porque mezclan categorías distintas. Para un diario de datos, el matiz es la noticia: el orden de magnitud de la presión es real, y a la vez el número exacto depende de qué se esté midiendo.
El alcance: la amenaza secundaria
Lo que distingue a esta acción de un bloqueo doméstico es su radio. La OFAC publicó una pregunta frecuente, la 1257, que advierte a personas e instituciones financieras no estadounidenses de que las transacciones significativas con las cuatro casas designadas pueden exponerlas a sanciones secundarias, incluida su propia designación. En la práctica, una casa de cambio o un banco extranjero que siga procesando flujos de Nobitex arriesga su acceso al sistema financiero estadounidense. Elliptic informó además que las salidas de Nobitex se dispararon minutos después de los primeros ataques y continuaron durante los apagones de internet, un patrón que el Tesoro dice estar persiguiendo.
La otra lectura
Frente al expediente del Tesoro está la versión de la empresa, y ambas deben quedar sobre la mesa. Nobitex declaró a Reuters en abril que era “un negocio privado e independiente”, sin afiliación con el banco central, la Guardia Revolucionaria ni ninguna institución estatal. Conviene además separar lo probado de lo alegado: las designaciones son decisiones administrativas que congelan activos bajo jurisdicción estadounidense y abren riesgo secundario, no condenas penales con prueba contradicha en juicio. Parte del relato del Tesoro se apoya en investigaciones periodísticas previas —Reuters rastreó al menos 2.300 millones de dólares movidos desde 2023 para entidades sancionadas— y en analítica de cadena de firmas privadas como Elliptic y TRM Labs.
Por qué importa
El caso Nobitex marca un desplazamiento conceptual. El Tesoro y los analistas que siguieron la acción coincidieron en tratar a estas plataformas como infraestructura financiera, no como aplicaciones aisladas, y en advertir al sistema bancario global de que tocarlas tiene un costo aguas abajo. La consecuencia de fondo es que una stablecoin de dólar —pensada como instrumento de pago— aparece descrita como un brazo de la política monetaria de un Estado sancionado, y que la frontera de las sanciones se traslada del banco y el petrolero a la billetera y la casa de cambio. Queda pendiente lo más difícil de medir: cuánto de ese flujo se interrumpe de verdad cuando el siguiente intermediario se mueve a otra jurisdicción, otra cadena o un canal entre pares.